Cabo Peñas
Faro Peñas
Senda del acantilado
"Precaución suelo húmedo".... y vientos de 90 km/h

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- Pedro Muñoz Seca-





Armas combinadas de los Reyes Católicos. El soporte del águila de San Juan con nimbo fue usado ya en 1473 en el escudo de armas de Isabel siendo aún princesa. El lema «Tanto Monta» explicaba la divisa personal de Fernando II de Aragón, que adoptó un yugo con un nudo cortado en alusión al nudo gordiano, que tanto daba (tanto monta) desatarlo como tajarlo. La divisa propia de la reina era el haz de flechas. Tras la unión de coronas, estos dos elementos pasaron al blasón común, que tomó elementos heráldicos de los dos consortes. De Isabel y Fernando
En pie, camaradas, y siempre adelante
cantemos el himno de la juventud
el himno que canta la España gigante
que sacude el yugo de la esclavitud.
De Isabel y Fernando el espíritu impera
moriremos besando la sagrada bandera
Nuestra España gloriosa
nuevamente ha de ser
la Nación poderosa
que jamás dejó de vencer.
El sol de Justicia de una nueva era
radiante aparece en nuestra Nación.
Ya ondea en los aires la pura bandera
que ha de ser el signo de la redención.
En pie, camaradas, y siempre adelante
cantemos el himno de la juventud
el himno que canta la España gigante
que sacude el yugo de la esclavitud.
De Isabel y Fernando el espíritu impera
moriremos besando la sagrada bandera
Nuestra España gloriosa
nuevamente ha de ser
la Nación poderosa
que jamás dejó de vencer...
" ...Todo es resultado de un esfuerzo. 
*Vergonzoso panel publicitario del des-Gobierno de Ex-paña, su diseño, fabricación y colocación cuesta unos 1.600 €, la mitad del presupuesto de la obra de suministro que anuncia.
Como dejó dicho nuestro admirado Miguel de Cervantes, "el manco de Lepanto":
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MALDITA FALTA HACÍA
Últimamente y dentro de lo que algunos, con cierto optimismo por lo que se ve, llamamos área patriota, se está intentando montar una corriente tan innecesaria como peligrosa. Se trata de articular un discurso islamófobo y pro israelí en torno al cual construir una alternativa política neoconservadora.
Entiendo que esta tendencia tal vez pueda a medio plazo funcionar electoralmente. De la misma forma que funcionan electoralmente tendencias separatistas. El problema, al menos desde el punto de vista de un viejo militante del patriotismo español, es que esta tendencia-proyecto está partiendo de personas y grupos del área patriota y que aspira a crecer, en primer lugar, a su costa. Y resulta ya evidente que el precio que puede costar esta nueva aventura es el de una nueva fisura entre nuestra gente. Por si tuviéramos pocas.
Yo, el pasado curso político, recorrí junto con mi Presidente, Fernando Cantalapiedra, media España denunciando, en una conferencia que tenía como excusa el V centenario de la expulsión de los moriscos, los paralelismos evidentes entre la España de principios del siglo XVII y la actual y reivindicando la solución valiente de la expulsión que adoptaron las autoridades españolas en 1610 frente a la cobardía actual. Denunciábamos, Fernando Cantalapiedra y yo, que el siglo largo que transcurrió entre la conquista de Granada y el edicto de expulsión de los moriscos, demostró la imposibilidad de asimilación de un gran núcleo de población musulmana y que, en contra del discurso oficial de lo políticamente correcto, el error de nuestras autoridades no consistió en expulsar a los moriscos, sino en haber tardado tanto en hacerlo.
Pero no se trata ya de lo que diga o deje de decir el Frente Nacional. Ningún partido del sector patriota en España ha defendido nunca la permisividad actual ante la inmigración musulmana. Nadie en nuestro entorno ha apoyado la entrada de inmigrantes magrebíes en nuestra Patria ni ha defendido su derecho a llenarla de mezquitas. Las campañas de los partidos patriotas contra la inmigración musulmana están ahí, cualquiera puede repasarlas.
Sin embargo, el empeño de un sector procedente de nuestras filas en añadir a la lucha contra la inmigración musulmana el componente, innecesario en el mejor de los casos, de un apoyo incondicional a Israel, no puede producir entre las filas patriotas más que una nueva causa de fricción. Y más cuando comprobamos que el apoyo al estado de Israel se traduce en la búsqueda de una complicidad con los círculos judíos españoles.
La pregunta, a mi modo de ver, es obvia; si esta estrategia no aporta nada positivo a la unidad y a la posible colaboración de las fuerzas políticas de nuestro entorno, ¿qué buscan quiénes la promueven?
Se busca una alternativa política completamente alejada de cualquier tradición cultural y política del patriotismo español, desde el conservador católico al de corte falangista y revolucionario. Se trata de crear un partido islamófobo (no anti inmigración), ultraliberal en lo económico, democrático en lo político y pro israelí y pro americano en política exterior. Al más puro estilo del movimiento neocon americano.
La franquicia mediática neocon en España, el grupo de comunicación de Jiménez Losantos aliado recientemente con el Grupo Intereconomía, tiene la misión de que el Partido Popular regrese al aznarismo, la edad dorada de los neocons en España. De ahí su campaña de acoso y derribo contra Rajoy, que va por libre y su adulación fanática hacia Esperanza Aguirre.
La cuestión estriba en que si Rajoy fracasase (lo tiene difícil), algunos esperan que la franquicia neocon española reciba instrucciones de apoyar a una nueva formación emergente. Pero esta nueva fuerza política sólo podría obtener apoyos si presenta un acreditado currículum de respeto a la democracia, de rechazo al islamismo pero no a la inmigración y de apoyo a Israel, como prueba definitiva de renuncia a cualquier veleidad o tentación “fascistizante”. Y algunos se están posicionando por si llega este momento.
Yo insisto en que esta estrategia además de ser ajena por completo a nuestros principios, sólo sirve para enfrentar aún más a los escasos militantes del patriotismo español, a envenenar aún más las relaciones entre sus organizaciones y a impedir que puedan fructificar acuerdos mínimos más amplios.
Y, al final, como de costumbre, sólo saldrán ganando los de siempre: los enemigos de España y de la identidad de los pueblos.
Jorge Álvarez
Secretario de Acción Política del Frente Nacional.
http://www.tribunadeeuropa.com/?p=3847